La Declaración
de Lima [5], firmada el 16 de mayo
de 2008 por los jefes de Estado y
de Gobierno de América Latina,
el Caribe y la Unión Europea,
consigna entre otros puntos, los siguientes:
Metas para el 2020: Erradicar la
desnutrición y prevenir la
malnutrición infantil, universalizar
la atención a las madres gestantes
y a los recién nacidos y erradicar
progresivamente el analfabetismo.
Educación en el 2020: Universalizar
la educación preescolar, mejorar
calidad de la educación básica
y ampliar la cobertura y calidad de
la educación secundaria y superior.
Mayor cooperación: Adoptar
medidas como el canje de deuda por
inversión social (salud, acceso
al agua potable, educación
y vivienda), la constitución
de asociaciones público-privadas
y el acceso a nuevas fuentes para
financiar políticas sociales.
Crecimiento ordenado: Preservar y
promover políticas macroeconómicas
ordenadas y un clima seguro para la
inversión en un contexto que
permita transferir tecnología.
Más participación: Promover
el empoderamiento económico,
político y social de la mujer,
así como la mayor transparencia
y responsabilidad frente a los ciudadanos
por parte de las instituciones públicas
e instituciones de control.
Plan medioambiental: Establecer un
programa medioambiental conjunto denominado
Euroclima en beneficio de los países
de América Latina.
Alianza sobre clima: Iniciar la implementación
de la recién emprendida Alianza
Global contra el Cambio Climático
de la UE, orientada a los países
menos desarrollados.
Transición de energía:
Asegurar que estas iniciativas se
apoyen entre sí y tomen en
cuenta la necesidad de una transición
energética.
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