PARÍS,
lunes, 22 octubre 2007 (ZENIT.org).-
La Santa Sede ha propuesto a la Organización
de las Naciones Unidas para la Educación,
la Ciencia, y la Cultura (UNESCO)
educar en la dimensión religiosa.
Portavoz de la propuesta
ha sido monseñor Francesco
Follo, quien tomó la palabra
en la apertura de la trigésimo
cuarta conferencia que se celebra
la institución del 16 de octubre
hasta el próximo 3 de noviembre
en París.
El representante papal subrayó
la urgencia de «educar al hombre
moderno en el reconocimiento de la
dimensión religiosa, como realidad
no sólo individual, sino también
social, y como elemento fundamental
de la edificación y la maduración
de las personas».
«Existen ciertos principios
fundamentales de carácter moral
y religioso que constituyen el patrimonio
de todos los pueblos y que son cimiento
de la vida en común, para poder
construir un verdadero orden social
y mundial de justicia y de paz»,
afirmó.
El desarrollo integral de las personas
y de los pueblos no puede limitarse
a los conceptos científicos
y económicos, alertó,
indicando la importancia de la libertad
religiosa para el desarrollo de «una
cultura de la paz y de la fraternidad
entre los pueblos».
El observador permanente de la Santa
Sede ante la UNESCO concluyó
su intervención citando a Juan
Pablo II, quien decía: «El
futuro del hombre depende de la cultura»,
y añadió: también
el porvenir del planeta depende de
la cultura.
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