La Iglesia de
América después de haber
vivido una fiesta de Pentecostés
junto a María, Madre de Jesús.
Comparte su creciente conciencia misionera:
"Queremos sentir con el corazón
del mundo". "El Evangelio
se amplía y universaliza en
nuestra conciencia, ensancha la tienda.
Es el Espíritu el que nos impulsa
a sentir con Asia, Africa, Europa
y Oceanía a compartir nuestra
fe y hacer juntos el camino del Reino."
Este Congreso se vivió en
actitud de discípulos, mirando
los caminos del maestro, su estilo
de vida, y entrega a los más
pobres. Los participantes manifestaron,
que, esta experiencia es para vivir
la misión con esperanza, de
que otro mundo es posible, aún
en situaciones difíciles. Para
ello se necesitan profetas y peregrinos
que denuncien las situaciones de estructuras
injustas y anuncien los valores del
vida.
A la luz de estas reflexiones, los
misioneros de América, dieron
a conocer las conclusiones:
1. MISIÓN AD GENTES: La Misión
"Ad Gentes" es "Misión
para la Humanidad", si cumple
simultáneamente ser "Servicio
a la Iglesia" y "Luz de
las Naciones". ¡La misión
es servicio al futuro de la Humanidad!
Por eso como laicos, religiosos, sacerdotes
y obispos de América, asumimos
con entusiasmo y corresponsabilidad
eclesial la Misión Ad Gentes
que implica una conversión
personal y el cambio de estructuras
pastorales para que el Evangelio llegue
a todos los hombres y mujeres sedientos
de Dios.
2. MISIÓN, FAMILIA Y DEFENSA
DE LA VIDA: Urge una opción
fuerte por la formación y acompañamiento
de las familias cristianas para que
sean evangelizadoras y misioneras
con su vida, fidelidad y comunión.
Nos comprometemos a revitalizar la
Pastoral Familiar y apoyar experiencias
de familias misioneras Ad Gentes.
3. MISIÓN Y GLOBALIZACIÓN:
Reconocemos que el fenómeno
de la globalización acarrea
consecuencias positivas y negativas
para la humanidad. Favorece la expresión
plena de la Iglesia, que no pertenece
a ninguna cultura y es de todas. Asumimos
una nueva manera de ser Iglesia que
alimenta su vida desde la escucha
de la Palabra y de la realidad, para
ser signo del Reino desde cada cultura
y cada pueblo.
4. MISIÓN, EXCLUSIÓN
Y MIGRACIÓN: Asumimos que la
migración y exclusión
son un desafío de primera categoría,
palpable en la situación de
niños, mujeres, hombres y familias
que viven atropellos en sus derechos.
La Iglesia, con valentía, debe
promover proféticamente la
cultura de la dignidad humana.
5. MISIÓN Y LAICADO: Impulsados
por el Espíritu Santo, los
laicos y laicas de todos los pueblos,
etnias y culturas del continente americano,
en comunión con los Obispos,
Sacerdotes, Religiosas y Religiosos,
asumimos el compromiso de una formación
integral: espiritual, pastoral y misionera,
que nos haga corresponsables de la
Gran Misión Continental y Ad
Gentes.
6. MISIÓN Y JUVENTUD: Los
jóvenes, como presente y futuro
de la Iglesia, asumimos el Proyecto
Misionero Americano con las siguientes
dimensiones: Espiritualidad, para
poder ver donde caminamos; Responsabilidad,
para asumir consecuencias y no interrumpir
el camino; y Mística que integre
formación, proyecto personal
y compromiso.
7. MISIÓN, ACTIVIDAD Y DIGNIDAD
HUMANA: Asumimos como Iglesia el desafío
de experimentar y suscitar cambios
concretos y estructurales que promuevan
verdaderamente la dignidad humana,
desde la formación misionera
integral y permanente, las nuevas
organizaciones parroquiales en red
y la apertura a nuevos espacios misioneros.
8. MISIÓN, CULTURAS Y PUEBLOS:
Como Iglesia valoramos y respetamos
a los pueblos indígenas y afro
descendientes del continente, asumimos
la urgencia de reconocer sus espacios,
expresiones y tradiciones para que
tengan su lugar en la sociedad y en
la Iglesia. Nuestro espíritu
misionero se fortalece en escuchar,
aprender y anunciar explícitamente
a Cristo en las diversas culturas.
9. MISIÓN Y ECOLOGIA: Anunciamos
la Buena Nueva para restaurar el orden
en la naturaleza, en comunión
con lo que el mundo espera: renovar
en todos los pueblos, culturas y corazones
el rostro de la Humanidad mediante
la conversión y la salvación;
y desarrollar una conciencia creciente
en su lucha por la conservación
del medio ambiente.
10. MISIÓN Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN
SOCIAL: Con la fuerza del Espíritu
Santo y a la luz del mandato de Jesús
"Vayan y anuncien el Evangelio",
queremos responder a las nuevas situaciones
históricas, sociales y eclesiales,
comunicando el amor de Dios y la Buena
Nueva del Reino con una comunicación
testimonial, coordinada e integrada
en la pastoral ordinaria, para construir
la unidad y la comunión.
11. MISIÓN, ECUMENISMO Y DIÁLOGO
INTERRELIGIOSO: Contemplamos "las
semillas del Verbo" en cada pueblo,
cultura, religión y creencia:
por ello asumimos un diálogo,
encuentro y cooperación ecuménica
e interreligiosa desde nuestra propia
identidad de Discípulos Misioneros
de Jesucristo.
12. MISIÓN, EDUCACIÓN
Y MUNDO INTELECTUAL: Somos Iglesia
educadora y nos comprometemos a crear,
con los actores del ámbito
educativo, espacios de formación
y diálogo profético
para ser testigos de la Buena Nueva
del Reino en el mundo contemporáneo.
13. ESPIRITUALIDAD MISIONERA: Queremos
vivir una espiritualidad de Discípulos
Misioneros, una espiritualidad de
las bienaventuranzas encarnada en
la vida: contemplativos, alegres,
comunicadores de la experiencia de
Dios, pobres, sencillos, itinerantes,
capaces de buscar y escuchar a todos,
con confianza en el Espíritu.
14. MISIÓN Y FUNDAMENTALISMO
RELIGIOSO: Interpelados por el Señor
de la Historia, que nos llama a la
unidad en el Amor, rechazamos toda
actitud fundamentalista dentro y fuera
de la Iglesia Católica, y nos
abrimos al pluralismo y al diálogo
que aúna a las personas y a
los pueblos en la construcción
de la armonía y la paz.
15. MISIÓN Y PRESENCIA DE
LA MUJER: Siguiendo los pasos de Jesucristo,
reconocemos y valoramos la presencia
y participación activa de la
mujer en todos los ámbitos
sociales y eclesiales, y propugnamos
nuevas relaciones no jerarquizadas
entre mujeres y varones como riqueza
para la Humanidad y para la Iglesia.
16. MISIÓN, CIENCIA Y TECNOLOGIA:
Queremos orientar la incidencia de
la ciencia y la tecnología
en el desarrollo de la humanidad,
a partir de los valores propios del
Evangelio, para que esté al
servicio de la Evangelización
y de la cultura de la vida. La ciencia
y la tecnología estén
al alcance de todos, posibilitando
reales soluciones a la exclusión,
la desigualdad, la injusticia, el
hambre y la muerte.
17. MISIÓN Y VIDA RELIGIOSA:
Los religiosos y religiosas, estamos
llamados a ser Discípulos Misioneros
con sólida espiritualidad trinitaria
de la acción entre los más
pobres y diferentes; con un corazón
indiviso y solidario que ama a todos;
encarnados en cada cultura de manera
desprendida y despretendida; proponiendo
vivencial y proféticamente
los valores alternativos del Reino;
y abiertos a la Misión y al
envío Ad Gentes.
Misioneros de América. Hoy,
al concluir el CAM3 comla8, Jesús
nos envía a ser testigos de
todo lo que hemos escuchado, aprendido
y anunciado hasta los últimos
confines de la tierra. "Vayan
y hagan que todos los pueblos sean
mis discípulos… yo estoy
con ustedes todos los días
hasta el fin del mundo" (Mt 28,20).
¡América con Cristo:
escucha, aprende y anuncia!
San Francisco de Quito, 17 de Agosto
de 2008
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