Contando con
la amabilidad y acogida de los residentes
de Sydney (Australia), la organización
de la Jornada Mundial de la Juventud
2008 invita a las familias locales
a alojar a jóvenes peregrinos
que, el próximo julio, llegarán
en gran número a la ciudad.
El año que viene, la XXIII
Jornada Mundial de la Juventud (JMJ),
del 15 al 20 de julio, será
un gran encuentro de fe y fiesta de
jóvenes del mundo con el Papa,
reunidos en torno a las palabras de
Jesús: «Recibiréis
la fuerza del Espíritu Santo,
que descenderá sobre vosotros,
y seréis mis testigos»
(Hechos 1, 8).
Benedicto XVI difundirá el
próximo viernes el Mensaje
que prepara, para los jóvenes,
en torno a esta convocatoria.
El domingo pasado, la organización
de la JMJ abrió la inscripciones
para «HomeStay», un programa
para que los residentes que lo deseen
puedan alojar voluntariamente en su
hogar a dos o más peregrinos,
extranjeros o residentes de otras
ciudades más retiradas de Sydney.
Para lanzar «HomeStay»
se ha escogido el día que marca
exactamente un año para la
celebración de la Misa de apertura
de la JMJ, que presidirá el
cardenal George Pell y concelebrarán
obispos y sacerdotes de todo el mundo.
Se espera a medio millón de
jóvenes en la JMJ de Sydney;
125.000 serán de otros países;
175.000 de otras ciudades australianas,
estima la organización.
La mayoría de los jóvenes
será alojada en escuelas y
salones parroquiales, pero –según
el obispo Anthony Fisher OP, coordinador
de la JMJ- se calcula que unos 50.000
necesitarán acogida en los
alrededores de Sydney.
«La gente de Sydney es amigable
y generosa, y estamos seguros de que
muchos abrirán sus corazones
y sus hogares a la juventud peregrina
que llega desde muy lejos de su ciudad»,
afirma el prelado.
Y anima a los residentes a que demuestren
su célebre hospitalidad, brindando
a los visitantes internacionales una
experiencia inolvidable.
Un comunicado de la JMJ cuenta el
caso de Cheryl Fernández y
de su hermano Carl, residentes de
Sydney. Se alojaron cada uno con una
familia diferente en Colonia (Alemania),
en la JMJ de 2005. Su familia tiene
previsto ser anfitriona para los peregrinos
del próximo año.
Para Cheryl, «HomeStay»
representa «una oportunidad
para promover la hospitalidad de Australia
y su espíritu de comunidad»;
«no es solamente para los católicos,
sino para todas las comunidades extendidas
de Sydney».
«Cuando estuve en Colonia fui
tratada como un miembro de la familia,
y eso es algo que recordaré
siempre -reconoce-. Ahora la cita
es aquí, en Sydney, y quisiera
devolver el favor y demostrar a nuestros
visitantes del extranjero esa espléndida
hospitalidad australiana por la que
ya tenemos fama».
Anima en especial a las familias
que hablen otros idiomas, aparte de
inglés, a que se involucren
en la iniciativa como anfitriones.
Las comunidades de todos los barrios
de Sydney se están preparando
ya para recibir a los peregrinos el
año que viene.
|