Nombres y Apellidos Nombre MCI Nº Ingreso Fecha de profesión Fecha de fallecimiento
Avelina Espada Mercado Catalina de Jesús 7 2 de setiembre de 1925 14 de setiembre del 2002
Natividad de María 430 23 de diciembre de 1957 11 de Junio del 2002
María de los Angeles 515 12 de febrero de 1962 10 de octubre del 2002
Josefa del Carmen 138 28 de setiembre de 1934 21 de febrero del 2003
María del Agnus Dei 355 25 de octubre de 1954 10 de julio del 2003
María de Loyola 251 2 de febrero de 1948 3 de agosto del 2003

 

Natividad Monroy Gemio

Datos Historicos

La Provincia de Bolivia-Perú pide oraciones por la que fue nuestra querida hermana NATIVIDAD DE MARIA MONROY, que ha fallecido al servicio de la Iglesia el día 11 de Junio de 2002 en Cochabamba, Bolivia.

NATIVIDAD MONROY GEMIO, en la vida religiosa NATIVIDAD DE MARÍA, nació en Ambaná-La Paz (Bolivia) el 8 de septiembre de 1936. Ingresó al Instituto el 2 de Octubre de 1954. Profeso el 23 de diciembre de 1957. Era el nº 430 del Instituto.


TESTIMONIO DE ENTREGA GENEROSA Y DISPONIBILIDAD EN EL AMOR

Nuestra admirada y querida hermana Natividad partía a la Casa del Padre porque el Señor la encontró madura para el encuentro cara a cara con Él. Su vida fue una constante abnegación de sí misma: en las misiones, en las comunidades donde estuvo destinada, en el servicio en el Seminario Mayor y últimamente en nuestra Comunidad del Cenáculo (casa de hermanas mayores), de Cochabamba, donde no solo desempeñó el oficio de despensera sino en todo lo que se presentaba.

La despedida de sus restos mortales atrajo a muchas personas de distintas categorías sociales para darle el último adiós a la Hermana tan querida. Señoras de las minas a quienes catequizo y ayudó en su promoción, señoras del mercado que encontraron en ella la religiosa que las amaba, que escuchaba sus preocupaciones y penas, atenta siempre a sus necesidades, seminaristas, religiosas y religiosos, laicos con quienes trabajó en las minas de Catavi, Uncía, Llallagua, y en los otros destinos que tuvo.

La recordamos siempre atenta a las hermanas de esta comunidad y a cuantas hermanas y personas llegaban a la casa, sacrificada sin medida en su entrega, a pesar de su salud delicada. ¡Cuantos de talles de delicadeza, de estar atenta a las mínimas necesidades de las hermanas mayores y enfermas, cuanta dedicación en su oficio, colaborando con las otras hermanas en la atención a las enfermas y de la comunidad!

Siempre disponible, sonriente, acogedora. Era un alma profundamente religiosa y observante, que hacía a los que estaban cerca de ella se cuestionaran con solo su presencia.. Disponible a sus superioras en cuanto le pedían, sin objetar nada, con una sonrisa. Se caracterizaba por su prudencia y caridad exquisita con los pobres.. No hacía acepción de personas y a todos atendía con igual caridad, con mucho respeto y delicadeza.
Son emocionantes los testimonios de las Hnas. en cuanto detalles de toda índole, algunas con lágrimas en los ojos me lo han relatado pero sería interminable detallarlos.

Alma de oración profunda que se transparentaba en todo cuanto he dicho y mucho más. Seminaristas, sacerdotes, religiosas, religiosos y laicos encontraban en ella la consejera, la amiga, la madre que sabía orientar y corregir, según los casos, con firmeza y autoridad.

Era la primera en levantarse y la última en acostarse, encontrándola con mucha frecuencia en la Capilla o en su habitación en oración. Intuyó su próxima partida y se despidió visitando a su familia, a las Hnas de Oruro, de La Paz, de los sacerdotes con quienes trabajó, de sus amistades etc. En los meses anteriores a su fallecimiento profundizó aun más su espíritu de oración, de disponibilidad, de entrega. Ya sentía más evidente los síntomas de su enfermedad, pero nunca hablaba de ella ni se quejaba. Cuando se le preguntaba cómo se sentía, respondía invariablemente con una sonrisa: "hoy mejor que ayer".

Ya no está con nosotras y la extrañamos, una de las Hnas. con lágrimas en los ojos me decía que el Señor al recibirla oicoechea le habría dicho: "Te he confiado lo poco, ahora entra sierva buena y fiel a gozar de tu Padre".
Con ella tenemos otra intercesora ante el Señor junto a NBMF. Y demás Hnas. que nos precedieron.

María E. oicoechea., mci

EN TODO AMAR Y SERVIR

Me han pedido un testimonio escrito sobre la vida de mi amiga, compañera, hermana Natividad Monroy, para mí en palabras de cariño "Natiquita".
Lo primero que se me ocurre es pensar en una parte del libro de la Sabiduría, 4, 13

"Llegó a la perfección en poco tiempo,
llenó el espacio de una larga vida".

Y es que aunque su muerte nos pudo parecer algo prematura, LA VERDADERA VIDA NO SE MIDE POR EL NÚMERO DE DÍAS, Natividad había llenado ya efectivamente "el espacio de una larga vida", ahí están para confirmarlo los testimonios de quienes hemos tenido la suerte de conocerla y de compartir, codo a codo con ella su vida y su trabajo.

Concretamente a mí me tocó estar con ella en las minas de mis amores: Uncía tres años, Jesús de Machaca unos meses, en Santibáñez y estuve muy cerca cuando ella estaba al servicio del Seminario mayor de San José, acompañando a varias generaciones de los que ahora ya son sacerdotes o emprendieron otro camino y finalmente me acompañó un añito cuando me pusieron al servicio de la Provincia.

Naty: corta o larga tu vida, poco importa. Un cuadro chiquito y bien hecho, completo. Hiciste o que debías, y ¡¡¡lo hiciste bien !!!

Te fuiste Amiga-Hermana y eres más hermana que amiga, pues los amigos se escogen y a nosotras nos pusieron en el camino y allí nos encontramos: en las minas, en Pucarani, en Coripata, en Jesús de Machaca y aprendimos a querernos y ...¡¡¡ cuanto!!! en las buenas y en las malas.

Naty, mujer emprendedora, tierna y acogedora, fuerte para defender sus ideales, su vivencia de un Cristo muy humano, un evangelio releído desde la existencia de hoy.

Nada de lo humano es ajeno al corazón de la Iglesia.

Su recuerdo puede ayudarnos a renovar estilos de fe, amistad, compromiso y vocación. En tiempos de pragmatismo neo-liberal, su vida es clamor de humanidad y bondad, seriedad y alegría, honestidad y justicia para todos, en especial para los más pobres.

Creo que la vida de nuestra Naty se puede resumir en "EN TODO AMAR Y SERVIR"... quien no es consciente de esta entrega sin límites, que no conocía descanso, la primera en levantarse y la última en acostarse... yo soy testigo de que había temporadas que se levantaba a las 3 de la mañana para poder estar con el Señor, su Señor de quien y de donde le venía esa entrega de gratuidad sin límites y desde la simplicidad, y ese sentido del humor, que nunca le faltó, aunque fue radical en su crítica cuando sentía que a veces habíamos "abaratado" la vida en el Espíritu... mineros, señoras del mercado, personal que trabajaba tanto en el Seminario como en nuestras casas, familias desposeídas, jóvenes seminaristas, formadores, obispos, en fin ¿quién no ha recibido una palabra de mensaje amoroso, de corrección fraterna, de consejo, de crítica constructiva? Y lo hacía desde una coherencia de vida, no eran palabras de superfialidad, vivía en la verdad, y eso, a veces dolía a algunos pero al fin, queda una sola cosa: NATIDAD ERA UNA MUJER DE DIOS, UNA MUJER PARA LOS DEMÁS...

Gracias querida Naty, hermana, amiga, amiga compañera, tengo la seguridad que tu vida ya en Dios será semilla de vocaciones valientes y esforzadas como tú lo fuiste.
Gracias, gracias. AMEN

Teresa Auchén, mci

 

 

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