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Natividad
Monroy Gemio
Datos Historicos
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La Provincia de Bolivia-Perú pide oraciones
por la que fue nuestra querida hermana NATIVIDAD DE MARIA MONROY,
que ha fallecido al servicio de la Iglesia el día 11 de
Junio de 2002 en Cochabamba, Bolivia.
NATIVIDAD MONROY GEMIO, en la vida religiosa NATIVIDAD
DE MARÍA, nació en Ambaná-La Paz (Bolivia)
el 8 de septiembre de 1936. Ingresó al Instituto el 2 de
Octubre de 1954. Profeso el 23 de diciembre de 1957. Era el nº
430 del Instituto.
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TESTIMONIO DE ENTREGA GENEROSA Y DISPONIBILIDAD EN EL AMOR
Nuestra admirada y querida hermana Natividad partía
a la Casa del Padre porque el Señor la encontró madura
para el encuentro cara a cara con Él. Su vida fue una constante
abnegación de sí misma: en las misiones, en las comunidades
donde estuvo destinada, en el servicio en el Seminario Mayor y últimamente
en nuestra Comunidad del Cenáculo (casa de hermanas mayores),
de Cochabamba, donde no solo desempeñó el oficio de despensera
sino en todo lo que se presentaba.
La despedida de sus restos mortales atrajo a muchas personas de distintas
categorías sociales para darle el último adiós
a la Hermana tan querida. Señoras de las minas a quienes catequizo
y ayudó en su promoción, señoras del mercado que
encontraron en ella la religiosa que las amaba, que escuchaba sus preocupaciones
y penas, atenta siempre a sus necesidades, seminaristas, religiosas
y religiosos, laicos con quienes trabajó en las minas de Catavi,
Uncía, Llallagua, y en los otros destinos que tuvo.
La recordamos siempre atenta a las hermanas de esta comunidad y a cuantas
hermanas y personas llegaban a la casa, sacrificada sin medida en su
entrega, a pesar de su salud delicada. ¡Cuantos de talles de delicadeza,
de estar atenta a las mínimas necesidades de las hermanas mayores
y enfermas, cuanta dedicación en su oficio, colaborando con las
otras hermanas en la atención a las enfermas y de la comunidad!
Siempre disponible, sonriente, acogedora. Era un alma profundamente
religiosa y observante, que hacía a los que estaban cerca de
ella se cuestionaran con solo su presencia.. Disponible a sus superioras
en cuanto le pedían, sin objetar nada, con una sonrisa. Se caracterizaba
por su prudencia y caridad exquisita con los pobres.. No hacía
acepción de personas y a todos atendía con igual caridad,
con mucho respeto y delicadeza.
Son emocionantes los testimonios de las Hnas. en cuanto detalles de
toda índole, algunas con lágrimas en los ojos me lo han
relatado pero sería interminable detallarlos.
Alma de oración profunda que se transparentaba en todo cuanto
he dicho y mucho más. Seminaristas, sacerdotes, religiosas, religiosos
y laicos encontraban en ella la consejera, la amiga, la madre que sabía
orientar y corregir, según los casos, con firmeza y autoridad.
Era la primera en levantarse y la última en acostarse, encontrándola
con mucha frecuencia en la Capilla o en su habitación en oración.
Intuyó su próxima partida y se despidió visitando
a su familia, a las Hnas de Oruro, de La Paz, de los sacerdotes con
quienes trabajó, de sus amistades etc. En los meses anteriores
a su fallecimiento profundizó aun más su espíritu
de oración, de disponibilidad, de entrega. Ya sentía más
evidente los síntomas de su enfermedad, pero nunca hablaba de
ella ni se quejaba. Cuando se le preguntaba cómo se sentía,
respondía invariablemente con una sonrisa: "hoy mejor que
ayer".
Ya no está con nosotras y la extrañamos, una de las Hnas.
con lágrimas en los ojos me decía que el Señor
al recibirla oicoechea le habría dicho: "Te he confiado
lo poco, ahora entra sierva buena y fiel a gozar de tu Padre".
Con ella tenemos otra intercesora ante el Señor junto a NBMF.
Y demás Hnas. que nos precedieron.
María E. oicoechea., mci
EN TODO AMAR Y SERVIR
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Me han pedido un testimonio escrito sobre la vida
de mi amiga, compañera, hermana Natividad Monroy, para
mí en palabras de cariño "Natiquita".
Lo primero que se me ocurre es pensar en una parte del libro de
la Sabiduría, 4, 13
"Llegó a la perfección en poco
tiempo,
llenó el espacio de una larga vida".
Y es que aunque su muerte nos pudo parecer algo
prematura, LA VERDADERA VIDA NO SE MIDE POR EL NÚMERO DE
DÍAS, Natividad había llenado ya efectivamente "el
espacio de una larga vida", ahí están para
confirmarlo los testimonios de quienes hemos tenido la suerte
de conocerla y de compartir, codo a codo con ella su vida y su
trabajo.
Concretamente a mí me tocó estar con ella en las
minas de mis amores: Uncía tres años, Jesús
de Machaca unos meses, en Santibáñez y estuve muy
cerca cuando ella estaba al servicio del Seminario mayor de San
José, acompañando a varias generaciones de los que
ahora ya son sacerdotes o emprendieron otro camino y finalmente
me acompañó un añito cuando me pusieron al
servicio de la Provincia.
Naty: corta o larga tu vida, poco importa. Un cuadro chiquito
y bien hecho, completo. Hiciste o que debías, y ¡¡¡lo
hiciste bien !!!
Te fuiste Amiga-Hermana y eres más hermana que amiga, pues
los amigos se escogen y a nosotras nos pusieron en el camino y
allí nos encontramos: en las minas, en Pucarani, en Coripata,
en Jesús de Machaca y aprendimos a querernos y ...¡¡¡
cuanto!!! en las buenas y en las malas.
Naty, mujer emprendedora, tierna y acogedora, fuerte para defender
sus ideales, su vivencia de un Cristo muy humano, un evangelio
releído desde la existencia de hoy.
Nada de lo humano es ajeno al corazón de la Iglesia.
Su recuerdo puede ayudarnos a renovar estilos de fe, amistad,
compromiso y vocación. En tiempos de pragmatismo neo-liberal,
su vida es clamor de humanidad y bondad, seriedad y alegría,
honestidad y justicia para todos, en especial para los más
pobres.
Creo que la vida de nuestra Naty se puede resumir en "EN
TODO AMAR Y SERVIR"... quien no es consciente de esta entrega
sin límites, que no conocía descanso, la primera
en levantarse y la última en acostarse... yo soy testigo
de que había temporadas que se levantaba a las 3 de la
mañana para poder estar con el Señor, su Señor
de quien y de donde le venía esa entrega de gratuidad sin
límites y desde la simplicidad, y ese sentido del humor,
que nunca le faltó, aunque fue radical en su crítica
cuando sentía que a veces habíamos "abaratado"
la vida en el Espíritu... mineros, señoras del mercado,
personal que trabajaba tanto en el Seminario como en nuestras
casas, familias desposeídas, jóvenes seminaristas,
formadores, obispos, en fin ¿quién no ha recibido
una palabra de mensaje amoroso, de corrección fraterna,
de consejo, de crítica constructiva? Y lo hacía
desde una coherencia de vida, no eran palabras de superfialidad,
vivía en la verdad, y eso, a veces dolía a algunos
pero al fin, queda una sola cosa: NATIDAD ERA UNA MUJER DE DIOS,
UNA MUJER PARA LOS DEMÁS...
Gracias querida Naty, hermana, amiga, amiga compañera,
tengo la seguridad que tu vida ya en Dios será semilla
de vocaciones valientes y esforzadas como tú lo fuiste.
Gracias, gracias. AMEN
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Teresa Auchén, mci
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